Historia












La Vision

Raíces Y Brazos comenzó con una visión, sembrada por la observación e intención. Cuando el fundador, Pedro Domecq, se mudo al área de  Baja, comenzó a conectarse con la comunidad creativa, los artistas, terapeutas y sanadores, aquellos en búsqueda de la expansión, educación y exploración. Se sabía que ya existía una comunidad fuerte y bonita mas no  había un lugar central para que toda esta gente se reuniera a  compartir y explorar ideas e inspirarse los unos a los otros. Los lugares eran en su mayoría hoteles, spas, y bares. También se observo que  todo este valioso conocimiento y experiencia que estos seres tenían para compartir no estaba accesible para la mayoría de la gente local. Estas realizaciones en combinación con la inspiración de crear puentes entre la comunidad local y la comunidad global, sin importar géneros, etnias, tribus, generaciones y estratos socio-económicos, facilitando un punto de reunión en donde ambas comunidades puedan converger. En donde los individuos puedan explorar sus raíces, su conexión con la tierra y también extender sus ramas y alcanzar a los cielos. Un lugar en donde los individuos y grupos puedan participar en la evolución de la conciencia y  en la conciencia de la evolución.  Esto se visualizo para ser un proceso co-creativo, con la intención de manifestar un espacio e invitar a la comunidad a transformar el espacio en un lugar y organismo dinámico, vivo, evolutivo y positivo, llamado Raíces Y Brazos.














El Espacio

Después de la llegada de esta visión tan clara,  y compartirla, se presento la oportunidad de conocer este edificio en donde ahora se encuentra el centro. En la primera visita se descubrió que el edificio se acababa de vender, entonces  la búsqueda continuo, con fe e intención más que con recursos materiales, y con la gracia más que con voluntad. Después de seis meses de la primera visita al lugar, Pedro pasó de casualidad frente al edificio después de terminar una transmisión de Budismo Dzogchen. Reconociendo el edificio se sintió atraído a pararse y ver que es lo que estaba  sucediendo ahí. El edificio se veía igual como estaba hace seis meses, sin acabar, vacío y con la puerta abierta. Pedro entro por la entrada de abajo y camino hacia el patio, viendo alrededor, y en visionando todo lo que podría suceder en este espacio, en eso, un hombre apareció por una de las puertas y lo saludo. Resulto que este hombre era Mario Téllez, el diseñador y constructor del edificio. En cuanto empezaron a hablar, Mario le pregunto a Pedro que si no había visto el letrero en la puerta que decía “No se renta, no se vende”.  Juntos caminaron hacia fuera y encontraron el letrero volteado sobre el piso, que se había caído justo antes de que Pedro llegara. Mario tomo esto como una señal de fe y Pedro como una de sincronicidad. Los dos pasearon por todo el edificio y la visión fue compartida, aunque a Mario se le hizo extraño,  le gusto lo que oyó y dejo en claro que sentía que esta obra que había ido armando desde hacia siete años estaba destinada para este propósito.  Resulto que la venta anterior se había caído  por problemas legales con un titulo, pero en el curso del día anterior a este encuentro, Mario había recibido una llamada notificándolo que los papeles estaban finalmente listos.  Pedro no tenía el financiamiento para la compra pero acordó con Mario que  buscaría el apoyo y lo contactaría de nuevo en un par de semanas. Mario ya tenía otro comprador en puerta, pero le dijo que sentía un fuerte presentimiento con este encuentro y que iba a esperar por su respuesta. En un par de semanas se aseguro el depósito y el edificio fue entregado. Todo el arreglo se baso en la confianza y con el mínimo de contratos. Al año, el edificio se pago y los préstamos se afianzaron. El espacio continua evolucionando al mismo tiempo que su comunidad, funciones y habitantes. Siempre cambiando. Entre la danza de la voluntad y de la fe parece que la intuición de Mario lo guió a construir algo que estaba predestinado a ser…  











El Lugar

Comenzando con un cascaron  vacío, el espacio empezó a definirse.  Los primeros habitantes fueron una banda de percusionistas y artistas, invitados a ocupar el edificio mientras viajaban. Seis fueron invitados y se multiplicaron por trece, el lugar estaba lleno de ritmos, baile, arte, presentaciones y alegría. En ese momento el espacio comenzó a definirse como un lugar, específicamente como  “la casa de los Mochis”, porque la mayoría de los integrantes venían de esa parte de México. Una identidad tomo lugar y una reputación se empezó a crear. Después de ese tiempo inicial, esa tribu se fue y el espacio se abrió a la comunidad para clases, talleres y reuniones. De ahí,  el lugar comenzó a evolucionar hacia otra dirección y fue bautizada como “casa de Pedro” Todo empezó muy  de raíz, y se mantiene así. Las decisiones se tomaban por medio de un consenso y el desarrollo dependía  en su mayoría de ayuda voluntaria de la comunidad  y  de los residentes del lugar. Raíces Y Brazos se convirtió intencionalmente en una comunidad  cooperativa. Se hacían reuniones por lo menos una vez por semana. Cada uno tomo sus tareas y responsabilidades, todos compartían sus  reflexiones para el crecimiento personal  de cada quien y el espacio proveyó de infinitas posibilidades para poder crear nuestra realidad. Huéspedes, gente local, viajeros, nuevos y viejos amigos, todos entraron por la puerta, tomando lo que necesitaban y dejando lo que podían. El lugar siguió  evolucionando y cambiando. Ha habido muchos momentos,  algunos increíblemente buenos, y  otros  difíciles de mucho reto, todos necesarios para el aprendizaje y crecimiento.  La dualidad debe de existir para que uno  encuentre el camino medio. Se han realizado unas súper  fiestas y reuniones, de las cuales uno pensaría que no podrían estar mejor, y aun así lo son. Se han dado varios talleres y aun abra  más. Entrenamientos, recaudación de fondos, creadores de conciencia, conciertos, cenas, películas, micrófono abierto, bailes, bendiciones, juntas  de activistas, eventos de arte, eventos ecológicos, masaje, Kirtan, sanación, educación, creación de  conciencia y de todo lo que llegue de los éteres. El calendario actual de clases contiene yoga, respiración transformacional, Pilates, capoeira, meditación, danza, música, acro  yoga, arte y sanación. Se han presenciado algunos de los mas increíbles sucesos y decesos, solo para fortalecer y seguir hacia delante con intención y propósito.  Una de las cosas que se mantendrá constante con la intención de este lugar es que es real, humano, honesto, accesible, cómodo y abierto a todos los que se permiten estar en el momento presente y agradecidos con el milagro de la vida. Este lugar es un microcosmo dinámico del universo, moviéndose hacia una conciencia total, y un macrocosmo de uno mismo, también moviéndose hacia una conciencia completa por medio del proceso del auto descubrimiento.












Se ha dejado de albergar a residentes locales y a la vez, se ha abierto el espacio a visitantes, a más clases, retiros, entrenamientos y talleres. . Para fomentar la valiosa cros-polinización  que tiene lugar, a medida que evolucionamos en este balón giratorio en el espacio, pasando de la entropía al equilibrio…












Un organismo vivo y dinámico, para compartir, aprender y evolucionar con intención, conciencia y compasión….










Crea tu mundo… no vemos al mundo como es, lo vemos como somos